El respeto hacia cada madre y cada proceso. La maternidad es un momento de renacimiento, de luces y sombras que remueve creencias para que reconectemos con nosotras, nuestras/os hijos/as y parejas desde un lugar más amoroso y humano. Mi primer parto me hizo reflexionar sobre lo que es un parto respetado de verdad, sobre cómo el acompañamiento de buenos profesionales y tener información veraz y contrastada pueden ayudar a tener una mejor experiencia. Acompaño familias desde hace 20 años en mi trabajo de tutora en un centro de educación especial, por lo que el contacto continuo con profesionales y especialistas de varios ámbitos, el respeto y cuidado de las familias y la infancia es mi lema desde una perspectiva respetuosa a través de la escucha activa y el reciclaje continuo de cursos. La meditación y el yoga forman parte de mi práctica diaria, no sólo en mi casa para mí, con mis hijas, sino también con mis alumnos en el aula y en las clases de yoga prenatal. Para mí el respeto, el amor, la transformación que se da en la maternidad es uno de los momentos más especiales de la vida y merece ser cuidado y tratado desde un punto de vista más amable, tejiendo una red que sostenga de verdad los procesos y acompañe con amor. Mi enfoque: "Transitar un camino amoroso hacia el nacimiento, donde la respiración, la conciencia y la evidencia científica se unen para acompañar el parto desde la calma, la confianza y la escucha profunda, sin juicio y con respeto por cada experiencia" . Acompañamiento al postparto "Un sostén integrativo y presente para el tiempo después del nacimiento: escuchar sin corregir, acompañar sin juzgar y abrazar con información basada en evidencia, honrando el cuerpo, la emoción y la transformación que trae la vida nueva."